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El 10 de abril de 1910 se documentó el primer partido de fútbol en Huesca. Más de un siglo ha pasado y ya sabemos, con satisfacción, que este transatlántico deportivo ha llegado a puerto con éxito. Lo cual no siempre es fácil. Justo dos años después, en esa misma fecha, partió de Southampton otro barco célebre con menos fortuna, el Titanic.

Como podemos imaginar, aquellos pioneros sintieron que todo era nuevo. Se enfrentaron en el primer «match» los primeros «teams», el Club Sertorius y el Ideal del Magisterio oscense, que según se cuenta en la crónica eran «dos bandos fuertes y habilísimos».
El primer terreno de juego fue el campo de la Estación. Se registró la primera gran entrada, ya que está escrito que acudió mucho público. Tenemos el primer balón, el primer saque inicial, pero nadie sabe quién marcó el primer «goal».
«Match», «team», «goal», «foot-ball», los primeros términos en inglés eran tan exóticos como populares.

El primer ganador fue el Sertorius, o lo que es lo mismo, la primera derrota fue para el Ideal.
Hubo un primer problema que la crónica no precisa: «Se registró un ligero incidente que no debe tener repetición». Eso sí, cuatro días después la ciudad entera se estremeció con la primera polémica futbolística. Alguien cercano al Ideal se quejaba en el Diario de Huesca de algunos comentarios ofensivos, por ejemplo, que los del Ideal eran «demasiado pigmeos para poder luchar contra el Sertorius». Allí se puso sobre la mesa la primera revancha, en la que los jugadores del Ideal «llenos de amor propio, lucharon con denuedo y valentía» y consiguieron la victoria.
Tras el partido de desquite llegó la primera lección de hermandad y deportividad. Los jugadores del Ideal invitaron a los del Sertorius a pasar la tarde en la Lira Escolar, zanjando cualquier mal rollo, para que, como decía Gila, el fútbol sea empate, amor de hombres y respeto de madres.

El primer gran arbitraje se dio en una exhibición laurentina de ese mismo 1910. Elogia el reportero al Sr. Molera, que fue «juez imparcial» y le tocó «resolver puntos difíciles».
La primera goleada llegó en 1913, del Huesca Sport Club a la Gimnástica de Zaragoza. Nueve goles nada menos. Eso llevó a un periodista maño del Diario Avisos a escribir «¡Oscenses, sois de la tierra donde no se rebla!», prefigurando el futuro y lo lejos que se puede llegar discurriendo e insistiendo.

Según una divertida carta al Diario de 1904, el fútbol, como impulso económico, iba a tener a un primer gremio beneficiado, porque los niños ya no jugaban al trompo ni a soldados, se enredaban «dando puntapiés a la pelota, con gran regocijo de los zapateros que ofrecen piadosas novenas a su patrón San Crispín» para que no decaiga la afición.

Un siglo y pico hace de todos estos primeros pasos y es una suerte que el fútbol siga conservando intacta su capacidad de sorprendernos.

Fuente:
El Huesca. 100 años de fútbol (Tropo Editores, 2010)
Hemeroteca Diario del Altoaragón. (11-04-1910)
Mur, José María. Pueyo, Agustín. Garcés, Carlos. Sipán, Óscar. “Los orígenes del fútbol en Huesca” (Publicado en el Diario del Altoaragón el 10 de abril de 2010). Página 1 / Página 2 / Página 3 / Página 4.

Fotografías:
“El Huesca. 100 años de fútbol”. Huesca Sport Club (1912).
“El Huesca. 100 años de fútbol”. Colección Joaquín Galán. Fonoteca Diputación Provincial de Huesca.